Arreglar desperfectos en el casco

Escrito por Varadero Alicante en Mantenimiento, Noticias, Sin categoría

Los cascos de fibra son ligeros, resistentes y duraderos, pero no son irrompibles. Cualquier pequeño roce al atracar, unas defensas mal colocadas, el toque tonto con el vecino… Ese tipo de incidencias dejan huella en la brillante y perfecta piel de nuestra embarcación.

A veces ni nos damos cuenta de cómo ha sucedido, pero de cuando en cuando merece la pena que demos un repaso. Normalmente no se trata más que de pequeños desconchones en el gelcoat sin tener más consecuencias que la estética, pero si no estamos atentos y el roce ha sido algo más profundo, puede llegar a la fibra, deteriorar sus características y favorecer la aparición de la temida ósmosis.

Con un poco de habilidad podemos enmasillar el gelcoat o recurrir a una resina epòxi y pintar con un buen producto. Problema resuelto.

La ventaja de trabajar con gelcoat es que no tendremos que repintar, pero en la práctica es muy difícil dar con el tono exacto y se acabará notando. El epoxi nos permite mayor versatilidad y tras aplicar pintura en la zona afectada, no notaremos la rozadura. Por ello, es la solución más utilizada.

Para obtener los mejores resultados con resina epoxi, hay que ser cuidadosos y no tener prisa. Requiere respetar las indicaciones del fabricante en cuanto a las proporciones de la mezcla y respetar los tiempos de secado.

Los pasos a seguir son:

• En primer lugar, hay que dejar la superficie de trabajo limpia de grasas, ya sean de gasoil, aceite y de cualquier otro residuo que pueda comprometer la adherencia de la resina. Como mínimo limpiaremos bien con jabón y aclararemos con agua abundante. Un desengrasante ayuda si la suciedad es mucha.
• Una vez limpia la superficie, lijaremos a mano con papel de grano 80 o 120. No debemos ser agresivos al aplicar la lija, sino que suavemente crearemos una zona con una porosidad idónea para que se adhiera la resina. Limpiaremos esa zona con disolvente.
• Mezclaremos los dos componentes de la resina y aplicaremos la masilla. Es importante que la cantidad resultante no nos haga trabajar a contrarreloj, ya que la forma de trabajar es aplicar capas finas e ir lijando entre capa y capa. La última capa la podemos lijar con una orbital y un taco de lija manual nos permitirá rematar la operación. El resultado debe dejar igualada la zona reparada con el resto del casco.

• Llega la hora de pintar. Para ello, el primer paso es limpiar bien la zona reparada y proteger las zonas que no han de pintarse con plásticos y cinta de carrocero. A continuación aplicaremos una imprimación sobre la que luego pintaremos. Una vez seca, lijamos con grano fino la zona reparada y muy fino (1.500) en el perímetro de alrededor. Antes de aplicar la pintura desengrasamos y limpiamos el polvo.

• Con ayuda de una pistola extendemos la pintura de poliuretano por la zona reparada. Recuerda que lo suyo son tres capas muy finas y no una que chorrearía.

• Cuando seque, aplicaremos un material para difuminados incoloro y transparente por la zona reparada y el perímetro de alrededor que hemos lijado anteriormente. Veremos entonces que quedará toda la superficie lisa y brillante.
• Una vez más lijamos con grano 1.500 y después con grano 3.000 al agua. Limpiamos de nuevo y pulimos con un debastador y abrillantador. El resultado nos dejará con la boca abierta.

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