El paisaje interior de nuestro barco: la tapicería

Escrito por Varadero Alicante en Mantenimiento, Noticias, Sin categoría

Colchonetas, sillones o sofás son elementos que encontramos en prácticamente todos los barcos. Muchas veces no podemos elegir su diseño o colores, ya que forman parte de la dotación original de la embarcación, y con el paso del tiempo se van deteriorando y pasando de moda.

Lo más económico y práctico resulta cuidar el tapizado y prestarle algunos cuidados periódicamente para alargar su vida útil. En particular, un par de veces al año deberemos limpiar a fondo.

Tres sencillos pasos serán suficientes para cuidar el interior de nuestro barco:

1. Para evitar el moho, hay productos químicos muy eficaces, pero también muy agresivos con los tejidos; evítalos. Será suficiente un lavado con una mezcla de peróxido de hidrógeno y agua al 50%.

2. Limpia la tapicería con un producto específico, o mejor, si no está sucia en exceso, se puede emplear agua con un jabón suave, tipo Marsella y si acaso con un activador de lavado de los que tenemos en casa para la ropa.

3. Evita colocar los elementos mientras estén húmedos. Deja secar bien al aire, sin prisas.

Ahora bien, si el estampado daña la vista o el deterioro general es notable, debemos afrontar una renovación del tapizado e incluso de la espuma interior.

En cuanto a los tejidos, puedes elegir entre distintas opciones, con diferentes prestaciones y precios. La piel es la opción más elegante y tiene ventajas notables: durabilidad, transpiración, resistencia a las manchas. A cambio, el precio es elevado. Las microfibras como Alcántara es una alternativa muy interesante. Tiene un tacto agradable, es resistente a la humedad y las manchas y tiene un precio notablemente inferior. También podemos optar por un tejido acrílico, fácil de trabajar si optamos por hacerlo nosotros mismos, lavable, con una resistencia correcta y un precio ajustado. También es posible recurrir al algodón, pero no es recomendable por su capacidad de absorber humedad, albergar moho y encoger. Por último, el tejido acrílico es una opción muy práctica, por sus características visuales y de tacto parecidas a la piel, salvo por su comportamiento pegajoso en contacto con la piel. Eso sí, son resistentes y de fácil mantenimiento.

Además, debemos prestar atención a la espuma interior. Si está deteriorada por la humedad y el paso del tiempo, será mejor sustituirla. Al igual que en los tejidos, hay calidades y precios para elegir. Espumas de poliuretano o poliéster son las más comunes. Mientras que si les vamos a dar un uso más intensivo o queremos estar más confortables, recurriremos al látex o a multicapas que combinan distintos materiales. Es importante que las densidades sean suficientes para el grosor que necesitemos.

Por último, dedícale un tiempo a elegir los estampados y colores, ya que no deja de ser una cuestión de moda y ganaremos mucho escogiendo telas actuales y renunciando a saldos de dudosa estética. Si tienes dudas, consulta con nosotros.